Archivos Mensuales: junio 2013

El niño refleja lo que vive.

NIÑO REFLEJA

Si un niño vive criticado, aprende a condenar.

Si el niño vive en un ambiente donde lo ridiculizan, aprende a ser tímido.

Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser paciente.

Si un niño vive con estimulo, aprende a confiar.

Si un niño vive compadecido,  aprende a tener lástima.

Si un niño vive en un ambiente en donde lo elogian, aprende a apreciar.

Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe.

Si un niño vive con aprobación, aprende a quererse.

Si un niño vive con equidad, aprende a ser justo.

Si un niño vive engañado, aprende a mentir.

Si un niño vive avergonzado, aprende a sentirse culpable.

Si un niño vive con hostilidad, aprende a pelear.

Si un niño vive con reconocimiento, aprende a tener buena meta.

Si un niño vive en un ambiente de honradez, aprende a ser honrado y a conocer la verdad.

Si un niño vive amado, aprende a amar a los que lo rodean.

Si un niño vive con aceptación y amistad, aprende a hallar amor en el mundo.

Como padres tenemos la responsabilidad en el desarrollo de nuestros hijos, ya que desde que nacen estos aprenden del ambiente que les rodea, y en primera instancia, en la mayoría de casos, se encuentra el ambiente paterno. Las personas cercanas al niño participan de su proceso de aprendizaje, son a ellos quienes los niños observan y los que se convierten en su espejo. Los niños tienden a imitar o copiar a sus padres y muchos de estos padres ven a sus hijos como pequeñas versiones de sí mismos. La importancia de fomentar los valores es la clave para evitar aquellas cosas que no se quieren repetir.

“Educar a los hijos es, en esencia, enseñarles a valerse sin nosotros”. Mario Sarmiento.

 

 

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Porqué odio la escuela y amo la educación.

Este vídeo se lo dedico a todos los que nos hemos encontrado esclavizados dentro de un sistema educativo donde se nos cortaba las alas a la imaginación, creatividad, individualidad y libertad.

“Porqué si la educación es la llave, entonces la escuela es el candado”.

“No dejaré que el resultado de un examen decida mi destino”.